jueves, 14 de abril de 2011

Los grandes ideales del creador de la web


Cuando Tim Berners Lee era un estudiante de física de la universidad de Oxford de Inglaterra ya demostraba su potencial: se las ingenió para construir un ordenador con circuitos electrónicos digitales (TTL) y una televisión vieja. No imaginaba por entonces que revolucionaría la comunicación al alcance mundial. Gracias a su aporte, los ordenadores dejaron de ser estructuras inconexas para pasar a interactuar entre sí en la red mediante un idioma común.


En 1980 ingresó al Laboratorio Europeo CERN. Allí redactó el HTML o lenguaje etiquetado de hipertexto y elaboró un localizador universal de recursos que le dio a cada página una ubicación exclusiva (URL). Luego creó el HTTP o protocolo de transferencia de hipertexto que permitió transmitir información a través de la red. Finalmente, con la invención de la World Wide Web cumplió su sueño de "desarrollar un mecanismo para hacer de la web un espacio creativo y para construir un hipertexto común".

Esta obra permitió conectar individuos sin una gran riqueza o poder. Además, les posibilitó a los cibernautas publicar lo que quisieran, en cualquier formato y mediante cualquier computadora. Berners Lee jerarquizó la noción de libertad en la mente humana.


El éxito se tradujo en tentadoras propuestas laborales que podrían convertirlo en millonario pero Lee prefirió bregar por difundir y modernizar la red.


1 comentario:

  1. Corección:
    Explicar las siglas que se mencionan.
    No hay un eje definido. Falta profundizar la investigación.
    Evitar los españolismos, como: "ordenador".

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