Después de tantos meses de abocarse solamente a mirar fútbol, es un bueno momento para criticar las coberturas periodísticas que realizaron los diferentes medios sobre la reciente Copa del Mundo, sin dejar de recomendar notas valiosas.
Muchachas/os, generalmente las crónicas que pude interpretar me parecieron poco creativas y hasta a veces monótonas. La mayoría de los ejemplos que tomé se dedicaron a tratar dos o tres temas puntuales que ya estaban completamente agotados, como ser la actuación de Messi en la selección, el poco brillo del juego de Brasil o la precariedad deportiva de los seleccionados europeos. En esta ocasión, me interesaría también invitarlos a tomarse diez minutos para que puedan apreciar buenos textos.
Por supuesto, como suele suceder, la columna Juan Pablo Varsky para Cancha Llena hace una excelente crítica, bien fundamentada, de las causas por las que el equipo argentino quedó eliminado en cuartos de final. La nota está redactada desde el arraigo de la estadística, rasgo que caracteriza a este cráneo.
Otro ejemplo buen ejemplo es la nota de Ezequiel Fernandez Moores para el mismo medio. Es increíble como una persona puede crear diferentes climas con una escritura sencilla y directa.
El periodista Waldemar Iglesias no se quedó atrás y realizó una crónica muy destacada para la edición online de Clarín. En este caso el autor abandonó los lugares comunes para realizar un relato excelente que recrea el pasado escondido de Robben Island, la isla donde Mandela permaneció preso durante dieciocho años. Desde el título, La isla de la memoria, el periodista logra capturar al lector, una estrategia que resulta muy interesante.
Más allá de estas recomendaciones mi objetivo es involucrarlos, aunque sea un poco más, con el apasionante mundo de la lectura. Ahora no tienen que tomarse el trabajo de buscar buenos modelos, sólo tienen que dedicarse a leer plenamente.
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